Hace rato que no tenìa un mes tan reculiado. El mes de Marzo fuè como cagar ladrillos calientes.
Toda la vida se me derrumbò ante mis ojos, y mi corazòn quedò chiquito chiquito.
Estaba un poco desesperado, pero luego tratè de pensar bien las cosas y me anduve resignando a vivir como muriendo toda mi vida.
Pero esta vida me tiene preparada tantas cosas buenas y tengo tanta fè en ella, que asì como vinieron, los problemas se desvanecieron.
Un dìa de esos en que estaba muy mal, me acordè de que yo era un tipo con fè en Dios, y desempolvè mi mejor repertorio oratorio, y me arrodillè frente al Supremo.
Despuès para asegurarme de que no fallara el conjuro, cuando supe de un tipo que hacia pequeños milagros, pues le pedì con ganas de que me echase una manito.
Al otro dìa,y juro que es cierto, se me solucionaron los problemas.
Asì que este fin de semana le pagarè lo prometido, una cosa poca, porque de alguna u otra forma estoy en deuda con la vida.
Sea o no obra de la gracia Divina o de un ànima bondadosa, yo creo que lo mejor de todo es poder tener estas especies de comodines, pues hacen mas entretenida la existencia.
Asì que ahora ando feliz.
Tan feliz como si yo fuese simplemente otro.