mitzvot
Los quiero, los amo, los adoro.
Hace un tiempo ya, que vengo sintiendo cosas. Cosas importantes. Cosas que son lindas.
He profundizado en mi mente, en mi alma. Y he llegado a la conclusión de que soy infeliz porque no logro dar amor a los demás. Y si lo doy, es poco.
Siempre pensando en mí, recibo el cariño de la gente. Pero ese cariño, ese amor, es incompleto, porque no circula hacia los demás. Es decir, no retorna.
Y amor estancado, es amor estéril.
Tengo ganas... perdón, más que eso, tengo la necesidad de entregar el amor, el cariño, el afecto a mis amigos, y más aún, a la gente que no conozco siquiera.
Tengo mucha energía y sé que puedo hacer algo mejor con ella, que adormecerla en mi propia existencia con un control remoto en la mano.
Y en esas cosas pienso en estos días.
Y esta vez, es en serio.